
Así inicia Sor Juana Inés de la Cruz, hablando de los hombres por ahí de 1625, en la época de la Colonia en México. Bien, este singular poema hace una maravillosa descripción de los hombres, la cual encajaría en cualquier momento de nuestra historia.
Esta sería una gran oportunidad para hacer una crítica al maravilloso género masculino, pero esta vez no entraré en polémicas y definitivamente no es una posición feminista, simplemente después de leerlo, mi mente evoco un recuerdo.
Les invito a disfrutar de este gran soneto:
Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.
Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén.
¡Por qué queréis que obren bien,
si las incitáis al mal!
Parecer quiere el denuedo,
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco,
y luego le tiene miedo.
Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos si os tratan mal,
burlándoos si os quieren bien.
Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite es ingrata,
y si os admite es liviana.
Siempre tan necio andáis,
que con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
es una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga,
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis
queredlas cuál las hacéis
o hacedlas cuál las buscáis.
¡Cuánta razón tenía Sor Juana! Definitivamente los hombres no saben lo que quieren. Dice Ángeles Mastreta “En México hay dos congregaciones: Las Hijas de María y las Hijas de la Chingada y yo definitivamente ¡prefiero ser de las segundas!”, Seguramente Sor Juana Opinaba lo mismo. Sin embargo yo, nunca me he considerado “Niña Mala”, pero tal vez ya sea hora se serlo.
Nos vemos en la Próxima.
Vero Moreno.
(Sor Juana Inés de la Cruz -1651-1695-, monja y poetisa mexicana, fue considerada demasiado liberal para su época en poesía y en sus costumbres).http://www.los-poetas.com/l/sor.htm
Esta sería una gran oportunidad para hacer una crítica al maravilloso género masculino, pero esta vez no entraré en polémicas y definitivamente no es una posición feminista, simplemente después de leerlo, mi mente evoco un recuerdo.
Les invito a disfrutar de este gran soneto:
Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.
Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén.
¡Por qué queréis que obren bien,
si las incitáis al mal!
Parecer quiere el denuedo,
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco,
y luego le tiene miedo.
Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos si os tratan mal,
burlándoos si os quieren bien.
Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite es ingrata,
y si os admite es liviana.
Siempre tan necio andáis,
que con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
es una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga,
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis
queredlas cuál las hacéis
o hacedlas cuál las buscáis.
¡Cuánta razón tenía Sor Juana! Definitivamente los hombres no saben lo que quieren. Dice Ángeles Mastreta “En México hay dos congregaciones: Las Hijas de María y las Hijas de la Chingada y yo definitivamente ¡prefiero ser de las segundas!”, Seguramente Sor Juana Opinaba lo mismo. Sin embargo yo, nunca me he considerado “Niña Mala”, pero tal vez ya sea hora se serlo.
Nos vemos en la Próxima.
Vero Moreno.
(Sor Juana Inés de la Cruz -1651-1695-, monja y poetisa mexicana, fue considerada demasiado liberal para su época en poesía y en sus costumbres).http://www.los-poetas.com/l/sor.htm
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