miércoles, 2 de julio de 2008

La Separación. Gaceta Coyotearte Agosto 2007


Terminar una relación sentimental dígase con tu esposo, pareja, novio o amigo implica un vacío emocional; sientes que de pronto ¡todo se acaba! Pero en serio se “acaba” porque no hay sol que te caliente, no quieres comer, ni ver a nadie, te la pasas llorando y lamentando por lo que pasó; te enojas o buscas algo para olvidar ese sentimiento de vacuidad sin conseguirlo y nada de lo que te digan, o hagan, puede consolarte. Esta situación es tan grave, que hasta la OMS* tiene una clasificación en donde se describen los estados de salud que provoca este hecho. Hasta puede llegar a ser un justificante legal. ¿Cuáles son las etapas por las que se pasa durante una separación?

Normalmente cuando una relación sentimental termina a pesar de uno, tendrá que transcurrir un tiempo hasta superarlo y recuperarse del dolor. Este periodo de tiempo se denomina "duelo" y consta de varias etapas que varían en tiempo y orden según cada persona**:

Incredulidad y conmoción. Aunque sabíamos que el final era inevitable, cuando llega la separación no terminamos de creérnoslo y nos sentiremos aturdidos y conmocionados. Al principio no dejaremos de pensar en nuestra pareja y en qué fue lo que falló.

Tristeza y pérdida. Es natural que nos sintamos profundamente tristes y con deseos de llorar por perder a alguien a quien queremos y con quien desearíamos estar. En esta fase nos atormentamos pensando "no lo superaré", "nunca más encontraré a alguien así"... Es una fase en la que nos sentimos derrotados y hundidos.

Deseo de venganza. Aunque parezca dramático, es una manera de actuar común, ya que empezamos a buscar algo que haga sentir al otro -o demuestre a los demás- “que ya no duele”; en el caso de una relación de pareja, puede consistir en buscar a alguien más, pensando que “un clavo saca otro clavo”. Pasa lo mismo con una amistad o en el peor de los casos, una venganza contra uno mismo: drogas, alcohol u otras sustancias que te hagan sentir que ya pasó.

Nostalgia. Pasado un tiempo, nos invaden las ganas de recuperar lo perdido, incluso deseamos que esa persona vuelva con nosotros.

Y por último la aceptación. Empezamos a aceptar la nueva realidad y a construir un futuro aprendiendo de esta experiencia.

Aún cuando no todos reaccionamos igual, es importante detectar los signos que te pueden conducir a una depresión, recuerda que no hay nadie más importante en este mundo que tú, y que sólo de ti depende que las cosas cambien. Cuando algo así te suceda, date un momento para pensar en ti y… “No llores por lo que terminó, sonríe porque sucedió”. Hasta la próxima.

Fuentes:
*Organización Mundial de la Salud (Código de incapacidad: )
** Health Care Systems in Transition, 2004.
Vero Moreno

No hay comentarios: